Emplazada al norte de los Alpes bávaros, en el río Isar, la ciudad de Múnich (en alemán: München), Alemania, fue fundada por Enrique León en el año 1158, convirtiéndose en poco tiempo en el lugar de asentamiento de la dinastía Wittelsbach, que ejerciera tanto el poder del reino de Baviera como el ducado hasta fines de la Primera Guerra Mundial. Esta dinastía fue la responsable de la creación de grandiosos museos y espléndidas galerías de arte en Múnich.
Uno de los mejores paseos sin dudas, es beberse una espumosa Mass de cerveza en cualquiera de las diversas terrazas y cervecerías dispersas por toda la ciudad. Los ciudadanos de Múnich se identifican por ser muy tradicionales y la ciudad se ve atestada de turistas con motivo de la celebración mundialmente conocida como Oktoberfest , más allá de otras expresiones culturales y artísticas y sus numerosas tiendas que hacen de Munich uno de los sitios más elegidos. En la época estival es ideal disfrutar de los espectáculos al aire libre o degustar alguna de sus comidas tradicionales en alguno de sus espléndidos restaurantes y en invierno, un recorrido por los mercadillos navideños la convierten en el sitio ideal para visitar en cualquier época del año.