La Selva Negra se encuentra entre los ríos Nagold y Enz, entre la ciudad de Kniebis y la ciudad de oro Pforzheim, en Alemania. El recorrido permite al visitante contemplar los paisajes montañosos y los valles, atravesando Baden-Baden y Bad Rippoldsau y realizar paradas en cualquiera de sus centros recreativos, que van desde deportes de nieve en invierno, hasta pesca, golf, parapente, bicicleta y alpinismo en época estival.

Esta ruta es además la más famosa de Alemania por sus balnearios hidroterápicos, los que en su mayoría se emplazan cerca de ríos como el Oos y el Wolfach, conocidos mundialmente por sus fuentes de aguas medicinales y de efectos curativos. Uno de los balnerarios más importantes es el de Neubalach, que presenta una galería que depende de una antigua mina de plata.

Otros atractivos que ofrece esta ruta son sus espléndidos bosques, plagados de flores, abetos, abetos rojos, adornados con grandes helechos, y algunas raras especies de flores que solo crecen en dicho lugar, como por ejemplo la flor del sauce Weidenkätzchen y la rosa de azafrán. Además durante el paseo, el visitante se topa con antiguas ciudades de Alemania, monasterios, montes idílicos, lagos, paseos, palacios y castillos pintorescos. Para los amantes del surf, existe un embalse de 40 hectáreas situado en la presa de Nagold donde pueden practicar ese y otros deportes.

Por si todo esto fuera poco, el parque nacional cuanta además con numerosos restaurantes, listos para satisfacer las necesidades culinarias de los visitantes. La especialidad de la casa se basa en el jamón de Selva Negra o Schäufele (carne de cerdo), además de la típica tarta de cerveza. Se recomienda con estos platos, probar el aguardiente de ciruelas “Kirsh”, cerveza o vino badense.