Inmerso en medio de los espléndidos paisajes que brindan los Alpes, se encuentra el Lago Constanza. Con aguas de color verde esmeralda, cuenta con tres islas: Mainau, Reichenau y Lindau, que constituyen una parada obligada para quienes visiten el “mar suabo”. También conocida como la isla de las Flores, la isla de Mainau ofrece a los visitantes gran variedad de flores de todos los colores y estilos que puedan imaginar, en tanto que la isla de Reichenau fue declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, pudiendo visitarse en la misma, las ruinas de una antigua ciudad monasterio de esta isla considerada como la cuna de la cultura occidental. Finalmente la isla de Lindau es el sitio ideal para pasear por sus angostas calles y realizar compras.
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